No falla. Bajan las temperaturas y yo vuelvo a encender mi horno, es ya una tradición otoñal en mi casa. Este año me he propuesto cocinar de forma más estacional para valorar más los productos de temporada y para poner en práctica en familia la virtud de la paciencia. Cada vez es más fácil encontrar todo lo que nos apetezca en cualquier momento del año: castañas en abril, turrón en julio, ¡y ya no hablemos de las frutas!
A finales de agosto ya había preciosas calabazas en las estanterías de las tiendas, pero con solo una mirada mi marido entendió la pregunta: "¿Es demasiado pronto?". Sí, era demasiado pronto, pero como buena amante del otoño, era muy difícil resistirme y, como buen amante de mis buñuelos de calabaza, también lo era para él. Pero fuimos fuertes... en aquel momento. Ahora estamos en pleno octubre y es momento de deleitarnos con todo aquello que sale de la cocina y nos hace felices.
Aquí os voy a dejar algunas de mis recetas estacionales favoritas y que reservo para un solo mes al año. Así las disfrutamos más, por la emoción de la espera.
SEPTIEMBRE. CRUMBLE DE MANZANA Y MORAS.
Poco después de que los niños volvieran al colegio, decidí probar a preparar esta deliciosa receta que había visto muchas veces en vídeos de youtubers británicas. Yo soy una enamorada de muchas cosas de nuestros vecinos (aunque reconozco que Blas de Lezo me miraría de soslayo). La cuestión es que ha sido un éxito total, rotundo y absoluto. He repetido la preparación varias veces y cuando mi familia entraba en casa y percibía el delicioso olor a manzana, azúcar y canela, ya sabían lo que les esperaba en el postre.
La preparación es bastante sencilla y rápida, los ingredientes accesibles y económicos, la presentación preciosa y el sabor espectacular. Yo he acompañado el crumble con una bola de helado en cada plato.
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Ingredientes
- 2 manzanas (nosotros usamos la variedad Fuji, pero vale cualquiera)
- Un puñado de moras (opcional)
- 1 cucharada sopera de azúcar moreno
- 1 cucharada sopera de canela en polvo
- 100 gr. de mantequilla
- 50 gr. de azúcar blanco
. 150 gr. de harina
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Preparación- Mezclamos con las manos la mantequilla (si está a temperatura ambiente es más sencillo), la harina y el azúcar blanco hasta que queden una especie de migas con los ingredientes bien integrados. Esta mezcla será la galleta del crumble.
- Pelamos, retiramos los corazones y partimos en trozos la manzana, no demasiado grandes. Ponemos los trozos en un cuenco con las moras, el azúcar moreno y la canela para mezclarlo.
- En un molde untado con mantequilla (yo uso una fuente de horno) se coloca la mezcla de frutas y las migas de galleta por encima.
- Horneamos a 180 ºC durante 30 minutos; mejor calentar el horno previamente.
- Se puede comer caliente con una bola de helado o frío con un poco de azúcar glass espolvoreado por encima.
OCTUBRE. CREMA DE CALABAZA.
No existe cosa más reconfortante en una tarde fría de otoño que llegar a casa y tomar un plato de la aromática crema de calabaza caliente. Como dicen mis hijos, te pone la barriguita contenta.
Existen muchas formas de prepararla y todo el mundo tiene su favorita: más espesa, más caldosa, con pipas, con queso... Esta es la nuestra, pero no dejes de hacer variaciones y experimentar hasta dar con tu receta personal.
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Ingredientes-800 gr. de calabaza (yo uso la variedad cacahuete, que es fácil de encontrar en los supermercados y se maneja bien para pelar).
-200 gr. de boniato o patatas
- 1 puerro (solamente la parte blanca)
- 1 diente de ajo
- Medio litro de caldo de pollo o agua (se puede hacer el truco de agua con avecrem)
- 1 cucharada de queso tipo Filadelfia (opcional)
- Aceite de oliva, sal y pimienta a gusto
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Preparación
- En una olla grande cubrimos el fondo con aceite de oliva (sin pasarse). Echamos el puerro y el ajo picadito y lo rehogamos a fuego no muy fuerte, a su amor. Después añadimos la calabaza en otros y seguimos moviendo con la cuchara de madera y dando amor. A mí me gusta echar un poco de sal en este punto para que las verduras "suden" y queden más tiernas.
- Añadimos el caldo o el agua y después las patatas o boniato en trozos también. Lo dejamos cocer a fuego medio hasta que veamos que todos los ingredientes estén blandos.
- Pasamos todo por la batidora o túrmix hasta el punto de finura que nos guste. Si queremos añadirle el queso, es el momento. También probamos de sal y rectificamos si fuera necesario. Es mejor quedarnos cortos y añadir más que pasarnos.
- Existen muchas presentaciones posibles: con un chorrito de nata, con pipas de girasol, con pan tostado o, como más nos gusta a nosotros, con unas lascas de queso emental.
NOVIEMBRE. BUÑUELOS DE CALABAZA.
Llegan los Difuntos y con ellos los buñuelos de calabaza a nuestra casa. Nosotros no entendemos el revuelo que se crea en España con el truco o trato cuando en nuestra gastronomía y tradición tenemos fiestas con tanta profundidad y relevancia como Los Fieles Difuntos y Todos los Santos y cosas tan ricas como los huesos de santo o estos buñuelos. Tengo entendido que esta receta es muy típica del Levante, pero yo reivindico hacerla en todos lados porque es realmente deliciosa. No tengo constancia de que ninguna persona haya pasado frente a un plato de buñuelos y haya podido comerse solo uno.
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Ingredientes
- 250 gr. de calabaza
- 200 gr. de harina de trigo
- 40 gr. de azúcar moreno
- 1 huevo
- 1 sobre de Royal o levadura de repostería
- Aceite para freír la masa; puede ser girasol u oliva
- Azúcar blanco y canela para recubrir los buñuelos
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Preparación
- Se parte y se cuece la calabaza hasta que esté tierna, unos 10 minutos aproximadamente.
- Se escurre, se machaca con un tenedor y se mezcla con el azúcar moreno.
- A esa mezcla se añade la harina y el Royal y se integra.
- Se añade el huevo y se integra también.
- Ponemos abundante aceite en una sartén a fuego medio. Es importante que no esté demasiado caliente para que los buñuelos se hagan bien por dentro.
- Con una cuchara de postre vamos poniendo bolitas de la masa en el aceite. Normalmente, las bolas se dan la vuelta solas, pero si vemos que no sucede, lo haremos con un tenedor.
- Cuando las bolas están fritas por los dos lados, las pasamos por un cuenco con azúcar y canela. Después las ponemos en un plato con una servilleta para que absorba el exceso de aceite.
- Repetimos la operación hasta que toda la masa esté frita.
Espero que mis ideas os hayan gustado y os animéis a probar alguna de mis recetas otoñales favoritas. Disfrutad mucho de esta estación tan bonita y saboread lento los deliciosos sabores que se nos ofrecen.
Con cariño,
Marina.
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